Ordeno el área comercial y la gestión de personas de pymes que crecieron rápido. El objetivo es uno: que el negocio funcione sin que todo pase por el dueño.
Muchas empresas llegan a cierto tamaño gracias al fundador, a un par de vendedores fuertes o al envión del mercado.
En el camino, la gente se fue sumando de a poco. Nadie diseñó un onboarding y la comunicación interna quedó en un grupo de WhatsApp. Ventas y personas crecieron con la misma lógica de resolver sobre la marcha. Funcionó hasta acá. Para el próximo escalón vas a necesitar poder delegar, incorporar gente y sostener el ritmo sin depender de una sola persona.
Un proceso comercial nuevo no prende si tu equipo no lo adopta. Por eso trabajo ventas y personas con la misma secuencia, y en los dos casos empezás por un diagnóstico de bajo riesgo que te da la foto para decidir el resto.
Cuando el diagnóstico muestra que tu equipo necesita una herramienta, implemento Humand, la plataforma móvil de Recursos Humanos pensada para equipos que no trabajan frente a una computadora. La plataforma es de Humand. Mi trabajo es que tu empresa la adopte y la use para algo concreto.
Vengo de treinta años entre la trinchera comercial y la dirección académica. Reconstruí el negocio de PVC de Solvay en Argentina después de 2001, manejé P&L de unidades de más de USD 3M y dirigí MBAs y posgrados en San Andrés, ITBA y UADE. Hoy soy Decano Académico de ESAMA Business School.
Liderar equipos comerciales me mostró que una estrategia se cae cuando la gente no la hace propia. Por eso hoy trabajo las ventas y las personas de tu empresa como parte del mismo problema.
Trabajás conmigo, no con un equipo de juniors.
No. Podés empezar por ventas o por personas. Muchas veces el diagnóstico de un área muestra que la otra también pide ajustes, y ahí lo conversamos.
Sí. Es consultoría senior y personalizada: el que diagnostica y acompaña a tu equipo soy yo. Para trabajos puntuales sumo gente de confianza bajo mi método, con la dirección siempre a mi cargo.
Un diagnóstico lleva de dos a cuatro semanas y una reestructuración, de dos a tres meses. El acompañamiento es mensual y con cupo, para cuando ya hay algo construido que sostener.
Trabajo con pymes que crecieron y sienten que sus ventas o su gestión de personas quedaron atrás. Si el negocio depende demasiado de vos, es para vos. En la primera charla lo vemos sin compromiso.
Los dos, según convenga al trabajo. Atiendo en español, inglés y portugués.